Guía práctica
El grosor es “la receta” (más que la mandolina)
Con el mismo ingrediente puedes pasar de “meh” a “wow” solo cambiando el grosor. Si te quedan chips blandas, gratin crudo por dentro o encurtidos demasiado gordos, casi siempre es por esto. Vamos a dejarlo claro y fácil.
Regla rápida: qué cambia cuando cortas más fino o más grueso
- Más fino = más crujiente (chips), más rápido de encurtir, más “delicado” (carpaccio).
- Más grueso = más mordida, aguanta mejor en horno (gratin), menos riesgo de romperse al manipular.
- Uniformidad = cocción uniforme. Si unas láminas son finas y otras gruesas, unas se queman y otras se quedan duras.
Tabla: grosor recomendado según receta (rangos fáciles)
Ojo: cada mandolina “marca” distinto. Quédate con los rangos y ajusta con 2–3 pasadas de prueba. Si tu mandolina no tiene milímetros, usa esta guía como referencia de “fino / medio / grueso”.
- Chips crujientes: 1,0–1,8 mm (muy fino)
- Gratin/dauphinois: 2,0–3,0 mm (medio)
- Encurtidos: 1,2–2,0 mm (fino)
- Carpaccio: 0,8–1,5 mm (finísimo)
- Ensalada/coleslaw: 1,5–2,5 mm (fino a medio)
Si lo que buscas es el “punto perfecto” para chips, enlazo con tu comparativa más directa: mejor mandolina para patatas.
Chips crujientes (patata y boniato)
Para chips de verdad (crujiente y homogénea), el grosor manda más que el aceite. Si te salen blandas, casi siempre estás cortando demasiado grueso.
- Rango recomendado: 1,0–1,8 mm
- Consejo clave: misma patata + mismo grosor + misma tanda
- Si usas boniato: tiende a caramelizar, mejor 1,2–1,6 mm
Si quieres comprar pensando solo en esto, aquí lo tienes: comparativa para patatas.
Gratin / dauphinois: tierno por dentro, dorado por fuera
El gratin sufre con láminas demasiado finas (se rompen y se “pasan”) o demasiado gruesas (se queda duro). Aquí lo ideal es un grosor medio uniforme.
- Rango recomendado: 2,0–3,0 mm
- Truco: no cambies el ajuste a mitad del corte
- Si te queda duro: baja a 2,0–2,3 mm y compacta mejor la fuente
Encurtidos: cuanto más fino, más rápido (y mejor textura)
En encurtidos el objetivo es que el vinagre “entre” rápido y que quede una mordida agradable. Para eso, el grosor fino es tu amigo.
- Pepino: 1,2–1,8 mm
- Cebolla: 1,5–2,0 mm (si la quieres más flexible, baja)
- Zanahoria: 1,2–1,8 mm (mejor si la dejas 5 min en agua fría)
Si tu caso típico es la cebolla (ensaladas, encurtidos, aros finos), enlaza directo: mejor mandolina para cebolla.
Carpaccio (calabacín, remolacha, pepino): finísimo y “limpio”
Aquí hablamos de láminas muy finas, casi transparentes. Si la verdura está blanda o caliente, se rompe y se pega. Enfría 10 minutos en nevera y tendrás cortes mucho más bonitos.
- Rango recomendado: 0,8–1,5 mm
- Calabacín: 1,0–1,3 mm (ideal)
- Remolacha: 0,8–1,2 mm (si está dura, haz pasadas suaves)
Para calabacín (carpaccio, lasaña vegetal, ensaladas), te interesa esta: mejor mandolina para calabacín.
Ensaladas (coleslaw, zanahoria, calabacín): fino pero con “mordida”
En ensaladas buscas equilibrio: fino para que sea agradable, pero no tanto como para que se haga puré. Ajuste fino a medio suele ser perfecto.
- Coleslaw (col): 1,5–2,5 mm (según lo “fina” que la quieras)
- Zanahoria laminada: 1,5–2,0 mm
- Zanahoria juliana: mejor ir a la guía/comparativa de juliana
Para zanahoria (laminar sin pelearte), aquí: mejor mandolina para zanahoria y para tiras finas: mejor mandolina para juliana.
Trucos para que todas las láminas salgan iguales (y más seguro)
- Prueba 2–3 pasadas antes de cortar “en serio” (ajustas y listo).
- Base plana: corta una cara del alimento para que no ruede (especial cebolla y calabacín).
- Ritmo constante: si presionas fuerte, algo está mal (grosor, postura o cuchilla sucia).
- No apures el final: último trozo = protector o cuchillo (dedos fuera).
- Limpieza rápida si se pega: un enjuague evita tirones y cortes irregulares.
Si quieres la rutina completa (postura, estabilidad, protector, etc.), lo tienes aquí: cómo usar una mandolina paso a paso y aquí: seguridad con la mandolina.
Accesorios útiles (seguridad + control del grosor)
No hace falta comprar de todo, pero estas 3 cosas ayudan muchísimo si estás afinando grosores y cortando a menudo.
Guante anticorte (ideal para practicar grosores finos)
Cuando estás probando ajustes finos (carpaccio/chips), el guante te da margen y tranquilidad. Especialmente si te cuesta usar el protector con piezas pequeñas.
· Más tranquilidad
· Útil también con cuchillos
· Perfecto para aprender
Mandolina tipo “japonesa” (fina y precisa) (búsqueda)
Para cortes finos constantes (carpaccio, encurtidos, ensaladas) este tipo suele dar mucha precisión con un gesto sencillo.
· Muy buena para finos
· Rápida y simple
· Ideal para encurtidos
OXO Mandolina de acero inoxidable
Robusta y estable para casa. Si haces chips y gratin a menudo, se agradece el control y la consistencia.
· Cortes uniformes
· Buena para uso frecuente
· Construcción robusta
Mandolina multifunción (para quien quiere “todo en uno”) (búsqueda)
Si alternas chips, rallado, juliana y láminas con frecuencia, una multifunción puede cuadrarte (aunque ocupa más y requiere algo más de montaje).
· Varios cortes en una
· Útil para “batch cooking”
· Ideal si cocinas mucho
Si estás comparando directamente marcas “clásicas” (y ya vienes casi decidido), enlaza también a: Börner vs Benriner y a tu página: mandolina multifunción: ¿merece la pena?.
Resumen rápido (por si quieres guardarte esto)
- Chips: 1,0–1,8 mm
- Gratin: 2,0–3,0 mm
- Encurtidos: 1,2–2,0 mm
- Carpaccio: 0,8–1,5 mm
- Ensaladas: 1,5–2,5 mm
¿Tu objetivo es uno concreto? Ve directo a la comparativa por “tarea”: patatas, juliana, cebolla, zanahoria, calabacín.
Ver todas las comparativas Ver guía de seguridad (imprescindible)